sábado, 30 de noviembre de 2013

¿Se acuerdan de Tragsa, la empresa pública a la que el Ayuntamiento de Botella recurrió para esquirolear a los barrenderos en huelga? ¿Se acuerdan de que también ellos andaban con EREs pendientes de negociar? Bueno, pues no. 1336 empleados al paro. Y no, ninguno es directivo: a esos 388 se les va a recolocar, reclasificar o whatever.

Miren aquí y cabréense.






(Actualizando: los encerrados del servicio de lavandería de los hospitales madrileños salen, antes de que los desalojen por la fuerza... Nada: 40% menos de sueldo y que se jodan, vienen a decir los de arriba... Asco.)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto se veía venir, no pilla de sorpresa. ¿Dimitirá la alcaldesa? No señor. Además, aquí parece que dimitir es como un castigo, y no es así. Que un tío dimita por una tropelía y que digamos "pobre". ¿Pobre? Anda y que se estrelle a poder ser. A los españoles nos gusta que nos tomen el pelo bien tomado. No pasará nada, aunque el gobierno meta en la cárcel a un manifestante y aplique condenas de fin de semana a ladrones de guante blanco. Nos lo merecemos por abúlicos. Además, qué coño, si el PP sigue siendo el partido al que votaría la mayoría. Anda y que nos jodan, por tontos. Una vergüenza como país es lo que somos.

Anónimo dijo...

Eso sí, en Internet parece que aquí se cuece una Revolución. Una revolución que empieza y acaba en Internet, cuna de adormecidos. Y me cuento entre ellos.

fnaranjo dijo...

Eso lo explica muy bien Manel en el epílogo (demoledor) de No os indignéis tanto... y sí, claro: mea culpa, también...

Anónimo dijo...

No lo he pillado aún porque donde vivo vienen las novedades un poco tarde. Manel no falla, estoy seguro.

Internet funciona al nivel de cuando te dicen que llores o grites para desahogarte, luego te quedas más calmadito, aunque no tengas para comer.

No sé, hace falta un revulsivo de verdad.