miércoles, 13 de febrero de 2013

Lo de Toni Cantó, en dos o tres frases:

Sigue siendo un torpe actor que gesticula igual que en 7 vidas... entonces hacía reír, pero ahora... en fin.

Lo demás, lo de los argumentos filosóficos dichos de carrerilla y metidos a martillazos en un debate que va de otra cosa... pues eso, es como cuando gesticulaba mucho con las manos en 7 vidas. Fuera del plató, no tiene sentido.

(Y que, valga la coda y apreciación personal, los de UPyD se retratan a diario y cada vez se les ve más el plumero.)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Esas declaraciones son infames. Que no tengas obligaciones no es equiparable a que tampoco tengas derechos. Pongamos como ejemplo el caso humano: hay seres humanos exentos de obligaciones -que más quisieran ellos que tenerlas o saber que las tienen- y no por ello vamos a decir que no tienen derechos.

Pido disculpas por la comparación, peor es que me jode: Cierto, los animales no tienen obligaciones PERO SI TIENEN DERECHOS.

Este hombre es tonto y que se haya metido en política lo demuestra. Sí, empezar a aguantar la halitosis de la casta política dice mucho de una persona.

fnaranjo dijo...

no, no... si yo veo más o menos claro el razonamiento... que no en vano lo recoge de Savater, que no es un piernas... pero él mismo propone la contra: provocar un daño innecesario es lo que a nosotros nos "animaliza"... por así decir... y entonces todo se vuelve idiota, porque no puede ser que un espectáculo que algunos quieren categorizar de artístico y cultural tenga la misma consideración que probar la seguridad de determinados medicamentos o proporcionar alimento... no puede ser lo mismo sacrificar para comer que fumarse un puro en la grada y pedir las dos orejas y el rabo...

Alfred dijo...

Venga, vamos a polemizar un poquito.

¿Y toda esa gente que "come" del toreo? ¿Tan distinto es en realidad hacer negocio con un matadero, pongamos por caso, que con un espectáculo como este?

Sí, ya sé que siempre se las podría mandar a otros sectores, a todas esas personas, pero creo que más parados sin sitio donde meterse es lo último que necesitamos ahora mismo en España, jur.

Y todo esto lo digo yo, que de taurino no tengo un pelo, y que cuando veía las corridas con mi padre de chico, siempre animaba al toro. Pero me parece que hay cosas mucho más importantes por las que rasgarse las vestiduras, vamos.

Que además, a eso del toreo, creo yo, le quedan dos telediarios; bastaría con dejar morir a la industria. En ese sentido me parece bastante razonable la postura de UPyD: ni prohibición ni subvención. Que los dejen a su aire, a ver lo que duran.


fnaranjo dijo...

probablemente sería lo más práctico, sí... la actitud del parlamento catalán de prohibir las corridas pero proteger el resto de festejos, más brutales, no deja de ser hipócrita hasta extremos grotescos...