martes, 19 de marzo de 2013

supercómic: un adelanto

Para abrir boca y que nos hagamos una idea cabal del libro, Errata Naturae proporciona un adelanto con las primeras páginas. Aquí. (Y la cosa promete.)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé que promete, pero el prologo es un poco insultante, “Hasta ahora el lector adulto que leía cómics era alguien que vivía en el recuerdo de lo que había leído de niño y adolescente. Era alguien que había leído a Richard Corben en 1984, o que había coleccionado El Capitán Trueno, o La Patrulla-X de Chris Claremont y John Byrne, o Tintín, por supuesto, y que ya de mayor reivindicaba su nostalgia, más de una vez incluso con un toque de esnobismo."
Parece ser que cada generación necesita una "historia" propia de la historieta, y que aquí se inicia denigrando a la anterior, que por cierto creo que es la nuestra Sr. Naranjo,, aunque me imagino que no se ve reflejado en el párrafo anterior puesto que es una generalización falta de rigor, y minusvalorando las siguientes "no aspira a ser una guía de lectura ni una lista de la compra para principiantes”, bueno a lo mejor a los "principiantes" no les interesa ahora estos autores y tienen otros que no creo que sean peores a los que se trata en el libro.
"Este libro no aspira a legitimar ni a prestigiar el cómic. Basta ya de monsergas".
Estoy de acuerdo y ya se podría haber aplicado el cuento antes, pues la primera parte del texto no es sino una comparación entre la pintura y la historieta.
Lo siento pero me sobra parte del prologo y su muy “sobrado” tono .
J.M.

fnaranjo dijo...

Hombre, pues no, no me siento aludido por esa frase, ni la encuentro insultante. Creo que en contexto tiene sentido, y además retrata a una serie de lectores que sí existen, en nuestra generación y en las anteriores.

Tampoco veo esa comparación con la pintura que señala usted.

(El tono "sobrado", me temo, es marca de la casa. Inevitable.)

En cuanto a lo que promete, creo que queda claro en el resto del texto: miradas contemporáneas y desprejuiciadas sobre un medio que no tiene por qué avergonzarse de sí mismo, de su pasado o de su presente, ni de sus posibilidades de futuro.


Pero vamos, que no pasa nada. Yo, antes de mosquearme, esperaría a leer el libro. O, al menos, a tener más referencias.

De entrada, me parece prometedor. Me apetece leerlo. (En mi caso, a estas alturas, eso no es poco.)