domingo, 9 de marzo de 2008

urnas


Que es día de votaciones, y el cielo ha estado clemente. Excepto el ratito que he salido yo a la calle para, precisamente, ir a votar: cuatro gotas que han caído de un cielo gris tormentoso, amenazantes... pero todo ha quedado en nada, y el paraguas ha vuelto a casa sin abrir.

Yo voto en el instituto donde estudié el COU, un centro que hay justo detrás de casa, y que está rodeado por uno de FP y por un colegio público de primaria, uno a cada lado. En los patios correspondientes hay cemento y hay césped un poco asalvajado, y hay una comunidad de gatos que van y vienen, con indolencia y sabiéndose dueños del tiempo. En los pasillos, en las aulas, todo ha cambiado para seguir igual, y sólo los tablones de corcho cuajados de fotografías de los alumnos recientes son una novedad.

Cuando he entrado, y mientras me peleaba con la sábana asalmonada del Senado, ha habido un breve disturbio: un interventor ha pillado a alguien rellenando precisamente las papeletas gigantes para el senado y dejándolas otra vez, con la intención (es un suponer) de que la gente muy mayor que acudiera las introdujera en el sobre sin mirar. Tumulto, reproches, policía municipal.

Y mucha gente mayor, muy mayor.


Curioseo de cuando en cuando y veo que los índices de participación empezaron bien y van descendiendo conforme avanza la tarde. No mucho, pero sí lo justo para empezar a preocuparme... que sé que los otros votan como quien va a misa cada domingo: por convicción, pero también por obligación.


Veremos.


Por lo demás, el domingo se ha ido desplegando con su ritmo pausado de domingo, claro. Anoche salí y cené en un restaurante indio que descubrimos por casualidad, cerca del trabajo, y que resultó razonable de precio y sabroso de lo demás. Después, escuché Blue monday y Just like heaven en un local que no ha cambiado en los últimos veinte años, volví en taxi a casa, dormí como un cesto.

Y marzo no ha hecho más que empezar.

3 comentarios:

Mar dijo...

¿El "Just like heaven" de los Cure más positivos?

Besitos

Anónimo dijo...

"que sé que los otros votan como quien va a misa cada domingo: por convicción, pero también por obligación." Los otros dice... que pena.

fcnaranjo dijo...

Los otros, sí. Los de enfrente.

Yo es que estoy en un lado... y, además, lo digo.