domingo, 4 de abril de 2010

por el imperio


¿Qué es lo que más me ha gustado de El honor (primer libro de Por el imperio)? Antes que nada, me ha gustado que se haya publicado aquí tan pronto, al poco de editarse en Francia. Y me ha gustado mucho el color, que no es de Vivès, sino de Sandra Desmazières, que crea en cada página una atmósfera de apocalipsis inminente: esos rojos sucios, como de coágulo todavía caliente; esos ocres, esos cielos de pesadilla.

Me ha gustado también el guión, el tono del guión, que es un poco como una fábula borgiana, de esas que juegan con los mitos y hablan de la eternidad y de la pequeñez del hombre. La anécdota, la peripecia, es bien simple: el Imperio ha conquistado ya el mundo conocido entero, queda por ver qué hay más allá; hay que explorar y cartografiar antes de aventurarse, así que se reúne a los soldados más audaces, los campeones invencibles, para que crucen la última frontera y se adentren en el desierto, lo crucen vean qué hay después. Y allá van. Pero la anécdota, con todo, es eso, un punto de partida, la base para armar una historia grande y de largo aliento. Importa qué se hace después. Y ahí, Bastian Vivès nos regala imágenes terribles y vibrantes, el punto de vista alejado siempre, imágenes en las que todo se agiganta y todo es como un sueño ralentizado y tembloroso. Y el desierto es sobre todo silencio, un silencio que aplasta y que aleja el horizonte. Y la noche es roja y los días son verdes y pálidos y porosos. Y hay una amenaza permanente en el aire, flota, se puede casi palpar (y ahí también el color es fundamental). Y los hombres se ven cada vez más y más pequeños, asustados, agotados.

Por el imperio no es El gusto del cloro: falta la cercanía, la complicidad. Falta el relámpago, ese deslumbramiento que se siente al hojearlo por vez primera. Pero sí es un libro sorprendente que pide una segunda lectura y cuyas imágenes no es fácil olvidar.

(Ahora, a esperar En mis ojos, que debería haberse distribuído ya...)

2 comentarios:

carlos maiques dijo...

A mí me ha recordado -muy borgiano tambíén- al desierto de los tártaros, de Buzzati. Parece que van a ser tres álbumes, y a no ser que se acelere la cosa, promete ser una aventura claustrofóbica a pleno sol.

Esperando En mis ojos con ganas, también. Un saludo y hasta otra.

fnaranjo dijo...

está bien visto lo de Buzzati... y yo espero que no se acelere la cosa y la aventura sea claustrofóbica y a pleno sol...

:-)