La manta de cuadros da vueltas y vueltas en la lavadora: la primavera se ha instalado ya entre nosotros, parece que para un buen puñado de días.
Y hay un desfile de algodones grises en el cielo, pero gana de calle el azul mañana.
Música, unas cuantas lecturas pendientes. El placer de demorarse hojeando algo y guardándolo para los días próximos, reservarlo para paladearlo despacio con toda una tarde por delante.
Y repasar palabras escritas hace tiempo, comprobar las costuras, alisar los pliegues del traje nuevo...
2 comentarios:
El ocio de sentarse un día y mirarlo pasar como si quisieras aprovecharlo y sentirte satisfecha de haberlo perdido mirando el breve cambio entre segundo y segundo, escuchando los susurros escondidos entre los rincones aún desconocidos allá afuera.
Justo eso, amiga. Justo eso.
:)
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