martes, 8 de abril de 2008

espongiformes


Tampoco es para ponerse apocalípticos. Que lo nuestro no tiene ya remedio (lo mío, al menos, no lo tiene...). Queda preguntarse a qué ministro le va a tocar ahora ponerse hasta las trancas de carnaza, y cuánto tardarán en llamar a Mulder y Scully, que ya es hora.

Si me pinchan, les diría que peor es lo de este tipo, ¿se imaginan?, ¿no les da como arcadas? Y una subida de azúcar de las de aúpa.

Yo, mientras tanto, por mucho que llueva, me quedo con Mendoza.